Categoría: Infantil

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La intervención con niños

Hoy vamos a hablar de la intervención con niños. La Psicoterapia infantil ayuda a que los niños y las niñas crezcan felices. La psicología infantil tiene como objeto de interés, estudio e intervención el comportamiento de los niños y las niñas hasta que llegan a la adolescencia.

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Ansiedad infantil

Tanto en adultos como en niños, el sentimiento de ansiedad se presenta como una vivencia universal, que puede tener carácter normal (ser adaptativa, ponernos alerta ante una amenaza) o patológico (si se vive en exceso o se debe a una amenaza que realmente no existe). La ansiedad se constituye, principalmente, por emociones (miedo y amenaza) y se acompaña de cogniciones, intuiciones, reexperimentación de recuerdos negativos, etc. El niño presenta anticipaciones; es decir, adelanta eventos, situaciones o realidades que son fuente de amenaza. Esta expectativa de peligro puede ser tanto real, como imaginaria. Leer más

Ningún niño es culpable

A menudo y lamentablemente, los medios de comunicación nos hacen llegar noticias relativas a los malos tratos infantiles, incluidos los abusos sexuales a menores.

Al igual que ocurre en los casos de violencia de género, el maltratador suele justificar su comportamiento alegando que la víctima le provocó y que fue el niño o niña quien inició la conducta sexual.

Los estudios de prevalencia y epidemiología en España muestran tasas de victimización sexual a menores lo suficientemente elevadas como para considerarlo un problema de alcance social, con repercusiones legales, políticas, médicas y educativas.

En muchas ocasiones, la forma en que estos abusos sexuales se manifiestan, es a través de caricias por encima o debajo de la cintura, incitaciones a conductas sexuales y exhibicionismo (Pereda, 2016). Más aún, la problemática del exhibicionismo se ve impulsada por las nuevas tecnologías, a través de las cuales los menores pueden ser expuestos a contenidos pornográficos sin nosotros sospecharlo. Leer más

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¿Tus relaciones son sanas? Una cuestión de apegos

Las bases de nuestro comportamiento social durante la vida adulta y nuestras capacidades como padres y madres, se fundamentan en parte en las propias experiencias educativas y de cuidados que recibimos durante nuestra infancia.

Las figuras de referencia a las que estamos expuestos cuando somos pequeños (padres, madres, hermanos, cuidadores, etc.), funcionan como modelos de los cuales nosotros aprendemos como debemos comportarnos, cómo somos nosotros mismo y qué podemos esperar o no de los demás. Un cuidador atento y responsivo nos enseña que somos personas dignas de ser amada y que, los otros, son seres en quienes se puede confiar; nos enseñan que cuando tenemos problemas, podemos pedir ayuda. Por el contrario, los cuidadores negligentes o maltratadores, nos están demostrando que el mundo es un lugar hostil en el que se llora y se pasa miedo. Leer más

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¿Por qué unas personas tienen éxito y otras no?

El profesor Mischel, en la Universidad de Stanford, evaluó la capacidad de autocontrol en niños de 4 años. Ofreció a cada uno la posibilidad de comerse al instante una golosina o esperar 15 minutos sin probarla y comerse dos golosinas. Mischel dejó a cada niño en una habitación con el marshmallow y regresó al cuarto de hora. A aquellos que soportaron la tentación, les entregó la segunda golosina prometida.

Años más tarde, cuando esos niños volvieron a ser evaluados en su vida adulta, en su entorno laboral o su acceso a estudios superiores, se encontró que aquellos niños que fueron capaces de demorar la recompensa inmediata tenían más éxito y satisfacción en el trabajo u optaban a cargos de mayor responsabilidad.

¿Cómo es esto? Leer más

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Una forma de maltratar a los hijos que pasa desapercibida…

El Síndrome de Alienación Parental (SAP) hace referencia a la situación en que un progenitor manipula a su hijo con el objetivo de generar rechazo hacia la figura del otro progenitor. Suele verse en situaciones muy conflictivas de separación y divorcio.

La mayoría de las veces, esta manipulación es ejercida sobre el niño de manera inconsciente, sin caer en la cuenta de que está generando sufrimiento, ansiedad y tensión psicológica en su hijo.

El progenitor que aliena suele sentirse fuertemente traicionado durante el divorcio y emplea al hijo o hijos como figuras de gratificación. Suele tener mucho miedo al abandono y algunos rasgos de personalidad narcisista. No es consciente de que está generando perjuicio y rechazo en su hijo hacia la otra figura parental. Leer más

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¿Conoces el Síndrome de Münchausen?

El Síndrome de Münchausen es un tipo de trastorno facticio, consistente en la provocación de síntomas, físicos o psicológicos, con el objetivo de ser explorado médicamente y atendido por el sistema sanitario.

El Síndrome de Münchausen por poderes es una modalidad del anterior, en la que se provocan estos síntomas sobre terceras personas, frecuentemente sobre los propios hijos, entrando dentro de la esfera del maltrato infantil. Resultan en intervenciones hospitalarias y tratamientos abusivos innecesarios del menor. Leer más

Necesitamos cambiar nuestras escuelas

Algo está fallando en nuestro sistema educativo. Los porcentajes de adolescentes que no acaban la educación obligatoria, la creciente demanda de psicólogos evolutivos, las frecuentes “dificultades de aprendizaje”… Todo son señales que salen desde la Escuela, pidiendo atención.

Nuestra manera de educar se sigue basando en el modelo de la Revolución Industrial. En este momento histórico, los niños dejaron de ser mano de obra para los padres y pudieron ir a la escuela. Pues bien, el sistema educativo que entonces se montó, permanece hoy.

Los niños y adolescentes son colocados en las aulas con un único criterio: la edad cronológica. Nos planteamos que lo importante es aprender manteniendo las antiguas clases magistrales y con un único objetivo: el resultado cuantitativo de los exámenes, diferenciando a gente lista y a gente que no sirve para estudiar. La frase “No sirves para estudiar” es una grandísima y pesada losa que muchas veces, sin darnos cuenta, tiramos sobre la espalda de nuestros hijos o alumnos. ¿Cómo esperamos que se sientan si todo el mundo dice “Si no estudias, no llegarás a nada?”. Hemos llegado a reducir la educación a la dicotomía entre Tener estudios Vs. No tenerlos.

Las escuelas llaman buen alumno al que calla, escucha y obedece. Esto ya no funciona. Tal y como indica Ken Robinson, nuestros hijos están viviendo la era más estimulante de la historia. La revolución tecnológica hace que la labor del profesor tradicional se perciba anodina y poco motivante, en comparación con todo lo que ofrecen las Nuevas Tecnologías. El profesorado debe reinventarse y generar poder de referencia de cara a sus alumnos.

Todo lleva a pensar que premiamos el adoctrinamiento. Recompensamos los comportamientos que nosotros debimos aprender en una sociedad pasada y que hoy está obsoleta. Encima, ¡culpamos a los alumnos de no saber motivarles nosotros! Les diagnosticamos TDA-H, les forzamos a abandonar el instituto antes de los 16 años porque les convencemos de que no valen para estudiar, etc.

¿Dónde queda el fomento de la cultura, del espíritu crítico, la capacidad de razonar, la promoción de la salud? ¿Dónde dejamos las diferencias individuales, que hacen de cada uno ser bueno en algo? ¿Enseñamos matemáticas? ¿O enseñamos a memorizar ejercicios y luego hacerlos de manera robótica? ¿Enseñamos a crear, a comunicar? ¿A pensar en nuevas soluciones?

Nos limitamos a repetir una y otra vez lo que ya hicieron nuestros antepasados. ¿Por qué? Porque no tenemos tiempo para preocuparnos por avanzar.

A. Amores

Colaborador de CENIT Psicología

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Las rabietas de mi hijo

Muchos padres piden consejo psicológico porque no saben cómo manejar las rabietas de sus hijos. Calma. Debemos saber que las rabietas son algo evolutivo, y que al igual que el niño las empieza a manifestar sobre los 3 años, las dejará de hacer a partir de los 5 o 6. En ese tiempo, estará actuando el estilo de educación que le demos los adultos.

Son, además, una cuestión instrumental: el niño las suele hacer para conseguir algo. Nuestra labor debe ser demostrarle que, precisamente con un berrinche, no conseguirá nada. Es una parte de la educación como padres.

Pero, ¿qué suele conseguir con ellas? Porque si las ha hecho más de una vez, será porque le han servido para algo. Leer más