Blog

Artículos, noticias, y curiosidades sobre psicología y desarrollo personal

Cómo salir de las malas rachas - Cénit Psicología

¿Cómo salir de las malas rachas?

Lo primero que se debe hacer para salir de las malas rachas, es examinar la situación y activar las expectativas hacia un futuro inmediato. Para ello, es necesario renunciar a la idea de que debemos estar bien como antes a corto plazo.

Se puede definir como concepto de ”malas rachas” a aquellos momentos en los que coinciden ciertos valores o vivencias negativas al mismo tiempo, que suelen comenzar con una pérdida o un problema un tanto difícil de resolver.

Después, a raíz de ese suceso, intervienen otras situaciones problemáticas y es entonces, cuando empezamos a sentir que estamos en una etapa en la que ”todo nos sale mal”. Lo más común, es que conduzcamos estos problemas a un principio de ”mala suerte”.

Para que este término sea correcto, la situación debe permanecer así durante un largo periodo de tiempo. Esto, lo que provoca es minar la vitalidad y sumergirnos en un estado de pesimismo, convierte nuestra visión de ver el mundo de una forma totalmente negativa.

Claves para salir de las malas rachas:

Aunque las malas rachas se caractericen porque todo parece ir mal o torcido, siempre hay un factor que es el foco central de dicho problema. Lo habitual es que coincida con el elemento que causó este estado, como por ejemplo la pérdida de un empleo, la muerte de un familiar o ser cercano, una ruptura o divorcio, un accidente, una enfermedad…

Para poder salir de este estado de malas rachas, lo más importante es identificar cuál es el elemento que más peso tiene ante los demás. Por lo general, dicho factor es precisamente el más difícil de resolver. Pero por otro lado, precisarlo nos ayuda a organizar las ideas y a diseñar las posibles soluciones.

Examina tu contexto mental:

Es importante que examines el contexto mental que examina el tener una época de malas rachas. Esto se refiere a las ideas asociadas a dicha dificultad. Por ejemplo, si tu pareja te pidió tiempo, es muy probable que asocies ese hecho con ideas como ”fue mi culpa” o, por ejemplo, ”nunca volveré a ser tan feliz”.

En conclusión y como consejo, si quieres salir de esta etapa negativa, lo que debes hacer es transformar esas ideas no por las opuestas, sino por las más realistas.

¡Avanza! Da el paso:

Uno de los efectos más comunes de las malas rachas es quedarnos paralizados. Al principio, actuamos con dinamismo ante las situaciones complicadas, pero conforme va pasando el tiempo, la inacción se termina apoderando de nosotros. En muchas de las ocasiones esperamos incluso que ”algo pase” y nos saque de tal situación.

Lo que debemos hacer es actuar, reajustar las expectativas y continuar el trayecto. Aunque muchos están equivocados pensando que la manera de resolver el problema es volver al estado anterior y no es así.

De hecho, nada será como antes y lo más probable, es que tengamos que comenzar de nuevo, en unas condiciones totalmente diferentes e incluso, que al principio no nos gusten.

Comentarios para esta entrada están cerrados.