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Drogas: no hay hueco para ellas

Es por todos sabido que los problemas como las adicciones a las drogas nunca vienen solos. Por ejemplo, chicos con problemas de conducta en el colegio (como las peleas), suelen sacar calificaciones más bajas, tener amigos que igualmente se comportan de manera agresiva o tener problemas familiares, entre otros.

En la vida de cada uno de nosotros existen factores, unos llamados de riesgo para incurrir en algunas conductas negativas (no poseer habilidades de manejo emocional, un entorno violento, falta de apoyo social, amigos que consumen sustancias, etc.) y otros llamados de protección, que hacen menos probable que aquello suceda (entre otros, formación académica, un estilo educativo democrático, amistades sanas, trabajo estable, aspiraciones y metas).

Una de las múltiples explicaciones dadas al consumo de drogas recae sobre un desequilibrio entre ambos tipos de factores, existiendo mayor cantidad de los primeros que de los segundos. Así, en la mayoría de los consumidores de drogas pueden verse problemas con la pareja, en el trabajo, algunos problemas psicológicos (véase depresión), un grupo de amigos que consumen del mismo modo, etc., que bien pueden ser como consecuencia del consumo o como causa del mismo.

En muchos estudios se ha visto que es frecuente que las personas consuman drogas entre los 18 años (si sólo nos centramos en población adulta) y los 35 o 40. A medida que avanza la vida, aparecen nuevas cosas más convencionales y que son incompatibles con el consumo de sustancias, o factores de protección: aparecen relaciones estables, parejas, matrimonio, oportunidades laborales…, que hacen que las personas acaben optando por un estilo de vida más convencional, más sencillo, que el de la drogadicción. Aquellas personas que mantienen el consumo; es decir, personas que desarrollan un consumo crónico y una dependencia en la edad adulta avanzada, posiblemente se deba a han convertido el consumo de drogas en su estilo de vida, aquello convencional a lo que agarrarse.

Un importante factor para cesar el consumo es que los consumidores cuenten con oportunidades alternativas, que sean incompatibles con el consumo, y realizar actividades o tener preocupaciones que permitan no tener que recurrir a la sustancia; dar la posibilidad de desarrollar un estilo de vida en que la droga no tenga sitio

A. Amores

Colaborador de CENIT Psicología

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