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Identificar y tratar la dislexia

En este artículo te damos algunos consejos para que el apoyo a los niños y niñas con dislexia no se limite solamente al ámbito académico.

Qué es la dislexia

La dislexia es una dificultad del aprendizaje que supone una alteración de la capacidad para leer y escribir que se suele detectar durante la niñez. Esto supone una dificultad añadida en el proceso de aprendizaje y, evidentemente, puede afectar al desarrollo de otras actividades además de la comprensión lectora, como a la ortografía, la escritura o las matemáticas. No obstante, no debería confundirse con ninguna discapacidad psíquica. 

El principal problema de la dislexia es que no es compatible con el sistema educativo normativo, ya que todos los contenidos se imparten mediante el código escrito.

Factores indicativos de dislexia

Es más fácil detectar la dislexia en edades tempranas, ya que es cuando se desarrolla la habilidad del lenguaje.

Algunos de los factores o síntomas pueden ser: desarrollo tardío del lenguaje, dificultad para aprender letras y números, lectura en espejo, dificultades motrices y de equilibrio, confusión de la derecha y la izquierda.

No obstante, si se sospecha que un niño o niña puede padecer dislexia, lo mejor es llevarle a terapia. Cuanto antes sea diagnosticado, antes se podrá actuar en consecuencia a esta dificultad.

 

De los 6 a los 7 años

Algunos de los factores detectables a esta edad pueden ser: desarrollo tardío del lenguaje, Didificultad para aprender letras y números, lectura en espejo, dificultades motrices y de equilibrio, confusión de la derecha y la izquierda, problemas conductuales debido a la frustración, falta de atención y aumento de la actividad.

De 6 a 12 años

Dificultades para leer, problemas para pronunciar palabras nuevas, trasposición de letras, inversión de letras, números y palabras al escribir, dificultad para pronunciar bien algunas palabras, escritura en espejo.

De 12 a 16 años

En estas edades la dislexia puede afectar mucho a nivel de autoestima. Normalmente estos adolescentes evitan leer en voz alta, sufren problemas de concentración y le cuesta socializar y adaptarse a ambientes nuevos.

De 16 a 20 años

Es raro pasar por alto un caso de dislexia antes de los 16 años, no obstante, quienes padecen dislexia no tratada en este rango de edad suelen tener dificultades para orientarse y aprender a conducir, aprender otro idioma, expresarse, entender bromas o juegos de palabras y consecuentemente, problemas para socializar.

 

Cómo tratar con niños con dislexia

Lo primero y más importante será informar al niño o niña sobre la dificultad que padece. Esto habrá que explicárselo de manera clara y con tacto. El principal objetivo es que él conozca qué es lo que le pasa, no que se sienta mal por ello.

A estos niños se les debe enseñar a identificar cuándo la dislexia puede suponerles un obstáculo y cuándo y cómo deben pedir ayuda sin sentirse mal por ello.

En casa deben sentirse apoyados y comprendidos; su entorno debe saber reconocer su esfuerzo y sus dificultades.

 

Personalidad de un niño con dislexia

Las circunstancias de su condición propician que estos niños y adolescentes se sientan diferentes y fuera de lugar. La dislexia no afecta solo al ámbito académico y al proceso de aprendizaje. También puede suponer una dificultad muy dolorosa a la hora de socializar y adaptarse.

Por poner un ejemplo, los niños y adolescentes con dislexia pueden tener problemas para entender chistes y juegos de palabaras. Esto puede transformar los ámbitos sociales corrientes en auténticas fuentes de inseguridad. Pequeños eventos como estos van mermando su autoestima y cada vez les es más complicado adaptarse a nuevos entornos.

Los niños y niñas con dislexia tienden a ser muy sensibles debido a la inseguridad que les puede producir socializar o realizar actividades como leer en alto en el colegio.

 

Terapia para niños con dislexia

Para el tratamiento de este trastorno es necesario un psicólogo o psicóloga especializada. Estos profesionales (psicólogos, terapéutas…) les enseñarán a desarrollar estrategias de apoyo para la lectura y la escritura.
Pero la terapia no acaba ahí, es fundamental el apoyo familiar en casa. El entorno será la mayor fuente de motivación para estos niños. En casa deberán fomentarse actividades que con las que puedan reforzar la confianza en sí mismos como deportes o manualidades.

Tanto en el ámbito académico como en casa, los niños con dislexia deben sentirse comprendidos y recibir una atención especializada que se adapte a su dificultad y a sus necesidades de aprendizaje.

En CÉNIT Rivas contamos con un equipo de psicólogos expertos especializados en casos de dislexia en niños. No dudes en contactar con nosotros para contar con nuestro apoyo.

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